Afectada por las palabras de su hijo, Clara se levantó de asiento a por él, para detenerlo.
—Simplemente no puedo creer que mi hijo sea tan cruel conmigo, sé que estoy pagando mis errores del pasado con tu desprecio, pero he intentado remediar mis errores tratando de acercarme a ti, de aconsejarte y lo único que recibo de ti es desprecio y un recordatorio que jamás me perdonarás, ¿tan mala madre fui? —cuestionó con su voz quebrada, tratando de llegar al corazón de su hijo.
Alejandro, respiró pr