Dos días tenía Alejandro sin llegar a casa, dos días en los que no le respondía los mensajes a Dannia, dos días en los que le atendía ni las llamada y dos días en los que ella no podía dormir pensando en él, y en lo cruel que había sido.
Se trataba así misma de consolar diciendo: —Él no me interesa, que haga lo que quiera.
Sin embargo, la verdad era que se sentía extraña al no verlo por la casa y sí, se arrepentía de ser una tremenda idiota con él, al final posiblemente no era gran cosa lo que