—No responde, Antonio —enojado y angustiado, así era cómo se sentía Alejandro, al ver que estaba perdiendo terreno con Dannia.
—Juro que no planeé nada, Alejandro, no fue mi intención, yo no pensé que tu madre se aparecería así de pronto y mucho menos con esa mujer.
—Eso ahora no me interesa, necesito saber de mi madre o de Linda, me interesa Dannia, ella me interesa —enfatizó con su mano, mientras caminaba por su oficina.
—Debe estar donde su padre, ve y búscala allí, Alejandro —sugirió Antoni