Mundo ficciónIniciar sesiónTraté de no pensar que era un anillo, pero sentí que mi corazón latía con fuerza. Desabroché el moño y quité la pequeña tapa, donde descansaba una llave sobre el terciopelo rojo. Podría decir que me decepcionó un poco, pero no fue así: era la llave de un coche.
Lo miré buscando más explicaciones.
- Sé que querías otro auto... Así que te lo compré.
- Pero







