Calista
—No puedo contradecirte en nada —imité su sonrisa —no estoy preparada para sobrellevar el peso de una relación.
—No, creo que ninguno de los dos lo está.
—Si —él tampoco ponía tanto de su parte, sino lo buscaba por días él no decía nada y no hacía el intento por comunicarse conmigo. Nuestra relación fue muy extraña, sólo nos llamábamos cuando queríamos un buen sexo.
—¿Hay algún motivo en especial que te llevó a tomar esta decisión? Sea lo que sea, preferiría oírlo de tu boca, Calista