Calista
Me removí entre las sábanas abriendo los ojos poco a poco, estaba todo oscuro y era poco o nada lo que podía ver. Aturdida busqué encender la lámpara a tientas, pero me detuve al ver la silueta masculina en el balcón.
«¿Qué hora es?»
No tenía ni idea pero a juzgar por la oscuridad podía deducir que la hora de la cena había pasado. Salí de la cama caminando torpemente hasta donde él se encontraba, nuevamente estaba fumando y bebiendo.
«¿Pasará algo?» Lo había visto hacer lo mismo en Sa