Calista
Decidí no quedarme con la duda y seguirlo hacia donde suponía que había ido, me quité los tacones y me calcé con las pantuflas rosas que estaban cerca. Bajé las escaleras con paciencia y al estar en el primer piso hice caso omiso de las miradas indiscretas. Busqué el pasillo que conducía a las escaleras del piso subterráneo donde se encontraba el dichoso gimnasio y sólo esperaba no perderme.
Me llevó mucho tiempo llegar hasta el lugar, escuché la música de fondo y el sonido de las máq