Un vientre incapaz de procrear vida, fue capaz de portar dentro de si mismo a la mismísima hija del dios de la muerte.
Si algo agradezco a esta despota mujer al frente de mi, que solo desea el mal para ese fruto en mi vientre del cual no conocía hasta ahora, es que no permitiera que en mis seis de matrimonio junto a Rayn, el logrará engendrar un hijo conmigo.
Habría sido muy triste y lamentable, ya que a pesar de ser un alma inocente, odiarlo cada día de mi vida sería un suceso inevitable.
Así