Pueblo.
...
R̶a̶p̶h̶a̶e̶l̶.
Moros.
La muerte jamás tuvo la necesidad de temer de si mismo.
Al menos, no hasta hoy que lograba ver tan próxima la muerte de su amada por culpa de sus descuidos.
Debería de suponer que para la muerte es una ventaja que su amada humana muera. Tendría entre sus manos la oportunidad de tenerla junto a si mismo por la eternidad y gozar junto a su alma.
Irónicamente... En esta situación, la propia muerte deseaba que ella viviera.
—Habla, padre. —Trate de ser firmé ante