ulian:
Entré a mi oficina y ahí me estaban esperando Karla y su padre, el señor Smith.
Tomé aire y me senté en mi escritorio, Karla me miraba seria al igual que su padre.
—¿A qué debo su visita señor Smith?
—¿A qué? —rió sin gracia— vine, porque quiero que me expliques porque rompiste con mi hija.
—No pude haber roto con ella cuando jamás tuvimos algo —negué.
—¿Cómo te atreves a decirme esto? —ella chilló— salimos por meses Julian ¿Acaso no fue suficiente para ti?
—Pues si, salíamos pero jamás