Hardin
—¿Qué le has hecho? —Juan se llevó las manos a la boca y luego se las cubrió.
Yo solo tenía ojos para mi Livy, no necesitaba a un idiota cuestionándome sobre lo que había sucedido. —¿Livy? ¡Despierta! ¿Livy? —Intentaba no hacer movimientos muy bruscos, pero cuando ella se movió, me desesperé—. ¿Amor? ¿Amor? —Una angustia comenzaba a sustituir todos los sentimientos malos que sentía—. ¿Livy?
—¡Quédate bien lejos de ella! —Juan se lanzó por las escaleras. ¿Y esa ropa? Ah, no importaba.
—¡L