Me fui durante la madrugada.
Hardin Holloway
– ¿Yo? ¿Celosa de ti? ¡Claro que no! Puedes acostarte con cuantas secretarias quieras. No perdonas a las feas, ¿por qué dejarías pasar a alguien como ella?
Torcí mis labios en una sonrisa genuina. Aún intentaba ser seductor, sentado como un verdadero caballero, mientras ella evitaba mirarme. Aquellos ojos hermosos, rasgados y completamente pegados a la pila de papeles donde fingía leer un documento al revés... Reí un poco más. – Lo sé... – Bromeé. Estiré mis manos y giré el docu