La mirada de Lilly era de pura confusión mientras contemplaba a un Daniel enfadado. A juzgar por la expresión de su cara, sabía que no era nada bueno. El corazón le dio un vuelco.
—¿Qué demonios está pasando? —, preguntó ansiosa.
—¿Quieres saber qué pasa? —, preguntó él retóricamente. —Lo que pasa es que Fátima y Mateo han estado liados durante Dios sabe cuánto tiempo, ¡y podría volverse en nuestra contra!
Lilly abrió mucho los ojos.
—¿Qué demonios quieres decir?
Daniel se pas