Mundo ficciónIniciar sesión—¡Alanna, espera! — Carson me llamó.
Seguí caminando, sin detenerme, aunque oía sus pasos detrás de mí.
—¡Alanna! —, gritó, alargó la mano y me agarró del brazo, haciéndome girar para mirarle.
—¿Qué Carson? — pregunté, sonando cansada y exasperada.
—Cálmate, peque&nti







