Daniel y Benjamín preparaban una estrategia para derrotar a Dante. Según rumores, el cazador de hombres lobo caminaba por su nuevo territorio con una sonrisa engreída, sus ojos dorados fijos en la emblemática torre de la manada Storm. Su fuerte sensación de logro era abrumadora. Se había apoderado de la tierra de Storm sintiéndose invencible.
Había pasado un mes desde que tomó a la fuerza las tierras. Sus cazadores y él derrochaban el dinero a manos llenas. Sin embargo, no era lo único, tambié