Kyra despertó alegre, feliz y desconocía la razón. Se levantó muy temprano y tomó una ducha.
Su rostro irradiaba alegría. Si sonrisa comparada a la de gato Cheshire. Peinó su cabello negro, maquilló su rostro y tomó la caja de terciopelo que recibió por Daniel.
Sacó el collar y lo puso en su cuello. El brillante dije iluminó su rostro. Era hermoso y lucía muy bien colgando desde su garganta.
Salió de su habitación, justo en el momento que el Alfa salía de la suya. Volvieron a encontrarse y lo