La respiración de Kyra se atascó en su garganta mientras los murmullos de incredulidad se extendían entre la multitud reunida como una ola rompiendo en la orilla. Bajo el brillo luminiscente de la luna y las antorchas parpadeantes, Daniel estaba ante ellos: un fantasma hecho carne, su presencia, un encantamiento que nadie se había atrevido a esperar.
—¡Daniel! —Su voz era un mero susurro, mezclada con la magia de un amor que podía trascender incluso el velo de la muerte.
Él abrió sus brazos, un