El corazón de Kyra latía con fuerza cuando golpeó la puerta principal y la encontró bien cerrada. La risa cruel de Nicolli resonó en el vestíbulo mientras ella se daba vuelta, con los ojos buscando otra vía de escape.
Ella no iba a irse de la ciudad sin antes conocer la verdadera identidad del desconocido.
Se sentía como un pájaro salvaje contra los barrotes de su jaula. La casa parecía cerrarse sobre ella, las paredes susurraban secretos que ella no podía comprender. Fue obra de Nicolli, ell