¿Dónde? ¿Cuándo? ¿De quién?
Esas eran las preguntas de Kyra en su cabeza, era imposible que ella estuviera embarazada, puesto que aún era virgen, nunca en su vida un hombre había llegado a ese paso tan importante.
—Necesito que inicie un control prenatal. Voy a indicarle…
—No, no pienso ir a ningún control prenatal, porque yo no estoy embarazada —negó Kyra.
Se levantó de la silla, furiosa.
—¡Usted está mintiendo! —expresó Kyra—. ¡O está equivocado, esto tiene que ser un error!
—Señorita, no