Daniel presionaba el acelerador como si fuera partícipe de una carrera de la fórmula uno.
—Si sigues manejando de esa manera, ni siquiera vas a conocer a tu cachorro.
—Nada se va a interponer. Benjamín voy a tener a mi heredero. Mi primer hijo. —dijo con ilusión, tuvo que pasar un siglo para que Daniel Storm, engendrara a su primogénito.
Podía parecer un hombre frío, sin sentimientos, pero tener un hijo, un heredero para la manada era su ilusión.
Llegaron al edificio de Kyra. Pero antes de