—Porque cada vez que te veo, es como si el sol apareciera en una noche interminable. —dijo, y sus palabras eran un tapiz de verdad y anhelo. —Tú eres la gravedad que me atrae, la luz que me guía a casa.
—Darius…
—Necesito que sepas toda la verdad —dijo con urgencia. Arrancó el motor de su auto y llevo a Isabela hacia una colina. Quería que ella supiera toda la verdad, su verdad, su mundo.
El viento susurraba entre la hierba alta en lo alto de la colina apartada, una sinfonía de susurros que p