Isabella.
La relación con mi madre se hizo más estrecha, con cada día que pasó, en la convivencia con ella, descubrí a la mujer que algún día fue. Aquella que sonreía todo el tiempo y no estaba presionada queriendo cumplir con cosas que no era, solo porque su esposo la deje.
Una madre que en toda la extensión de la palabra. Fuerte, valiente y con la disponibilidad de ayudar siempre, esas nuevas características que descubrí me hicieron saber cuánto me había perdido de ella también.
Chocamos en