Isabella.
Al salir del auto vi a lo lejos a un tipo con una cámara, otro más que seguía mis pasos para saber que hacía. Eso era lo que me mantenía en constantes dilemas, no quería saber de uno más.
Mi nombre no se mencionaba, pero si me veían en la calle no se detenian con las fotografías que luego exponían. De todos lados, a todas horas.
Igual no volteé a verlos más entrando a la casa de los padres de Aiden. Los agentes policiales me dejaron pasar sin problema, me avisaron que estaría en el