Quiero intervenir, pero la hermana de Eylin, que por cierto es como estar viendo la copia, me detiene—. La está maltratando.
—Mamá se encargará, creo que debe irse, doctor…
—No me pienso ir —digo viendo como los ojos azules de ese hombre me taladran.
—Edu, esto no se soluciona así —interviene la señora Emilia y, Eduany Mancini suelta a su hija dejándole los brazos enrojecidos. Me acerco, observo los moretones que pronto se harán verde.
—¡Señor Mancini! —en su mirada hay fuego, un fuego que bien