RELATO DE AUTOR.
Alicia llegó minutos después del accidente a su casa, con el corazón desbocado y la mente en una tormenta de pensamientos caóticos. Subió las gradas a toda prisa, sintiendo la presión de cada paso, como si cada uno de ellos la acercara más a un destino inexorable. Preparó su maleta con frenética urgencia, arrojando ropa y objetos sin un orden claro, guiada solo por el instinto de huir. Cuando estaba terminando, su madre, Ester Kaya, ingresó en la habitación con una mirada de pr