Una hora y media después, Janeth detuvo el coche en la acera frente a la entrada del centro comercial. Buscó en su bolso y sacó un llavero con una sola llave.
—Ya que te vas a quedar allí, más vale que tengas una llave.
Ray le tendió la mano para que dejara la llave.
—Gracias.
—Puede que salga con Shy y Nikki esta noche. Probablemente estaré fuera hasta tarde.
Inclinándose, le besó la mejilla.
—Diviértete, te veré cuando vuelvas.
Su teléfono comenzó a sonar mientras se alejaba de la acera. Lo p