—Detective Marsh, como ha dicho, no necesita entrar en la casa. Sólo necesita la dirección —Janeth se quejó.
El detective se cruzó de brazos y siguió bloqueando la puerta.
—Vamos, Janeth. —La cogió del brazo y tiró de ella. En el Mustang, le abrió la puerta—. Sólo vete. Esperaré aquí hasta que terminen, y usaré el Lexus.
—No creo que debas estar aquí sola con estos detective —Janeth respondió—. Ellos podrían...
—No te preocupes por mí. Estaré bien.
Dudó en subir al coche. Mordiéndose el labio,