12. Desilusión
Pasaron dos semanas y nunca supe nada de Chavem.
Han sido dos semanas de espera junto al teléfono, dos semanas de ataques de pánico nocturnos por la idea de que desperdicié mis posibilidades para el futuro. Han sido dos semanas difíciles, catorce días oscuros.
La intriga era peor que si le hubieran dicho un no rotundo desde ese día. Poco a poco, se desilusionó.
Estaba empezando a pensar que tomé la decisión equivocada, rechazando esa oportunidad de ser la fotógrafa de la gira. Después de todo,