Dos semanas después
Quisiera decir que todo ha mejorado y que las cosas las veo desde una perspectiva más esperanzadora. Pero, no es así. Saber mi condición real, me ha hecho sentir en un túnel oscuro donde no encuentro la salida.
Nada, ni siquiera la comida me sabe igual y según el doctor, estoy mostrando síntomas de anorexia. Por eso, ahora tengo conectado a mis venas, suero con todo tipo de nutrientes para que mi bebé no sufra.
Augustus Javier ha querido sacarme de la habitación, distraerme