El orgasmo que nos arrolló, nos robó tanta energía, que mis piernas perdieron fuerza y yo me vi en el suelo agotada. Pero, Alessandro anticipó mi caída y tomándome en sus brazos, para salir por primera vez de mí, me tomó en sus brazos y me acostó en el sillón, donde se alejó y volviendo con toallas húmedas, sonriéndome.
No sabía que tenía pensado y menos pude pensar, cuando él me dio un beso post sexo que me encantó y solo pude salir de la ensoñación, cuando con una toalla húmeda, se abrió paso