Estaba loca. Si algo definía quien es Kim Morgan, es la palabra “locura”. Porque solo eso explicaría porque estaba en una discoteca viendo bailar a muchos mientras tomaba mi segunda copa de vino sin alcohol.
Sabía que era una locura estar allí. Anteriormente, no había asistido a este tipo de lugares y ser esta, una primera vez, hace que la experiencia sea más sorprendente e incómoda.
— Buenas noches, bella dama. ¿Es posible que este simple mortal le haga compañía? — pregunta un hombre rubio de