Narra Kim
La angustia invade a Alessandro quien aunque me dice que descanse, no me deja hacerlo, al sentir como mueve sus pies, mostrando su angustia. Por lo que, me giro y ello, sobresalta a mi esposo y prometido a la vez.
— ¿Estas bien, cariño? ¿Te duele algo? ¿Sientes nauseas? — pregunta Alessandro angustiado.
‘No debiste mencionar la posibilidad de un embarazo. Eso lo puso más angustiado de lo que ya estaba’ me regañó mentalmente.
— Cariño, por favor, necesito que te calmes un poco. Estoy