Dos días después
Kim no mejoraba en lo absoluto y Alessandro, ya no sabía qué hacer. Sin embargo, no se daba por vencido, eso, era lo último que Asher y él harían. Mientras secaban su cuerpo y le daban agua con trozos de fruta en ellos, Alessandro comenzó a escuchar un ruido extraño.
Preocupado porque fuera un peligro nuevo o algo más, sale del refugio buscando la fuente del ruido. Es allí cuando el ruido comienza a intensificarse. Sus ojos se abren y él ingresa al refugio, buscando una blusa r