Horas después
La angustia invadía a la familia Delacroix que esperaba en la habitación donde Asher dormía después de comer algo más que frutas. Durante la esperaba, Alessandro le cuenta todo lo que había pasado y Gabriela, limpia sus mejillas, después de dejar de llorar.
— Ya no volveré a confiar en esos malditos reportes climáticos. — se queja Gabriela.
— Lo importante es que estamos bien, madre. Pudo haber sido peor.
— No lo digas o podría darme un infarto — dice Gabriela angustiada.
— Est