Narra Kim
Me arreglo como puedo y salgo del baño, siendo escoltada por los guardaespaldas que colocan una chaqueta encima de mi vestido, para salir sin mostrarme demasiado por mi terrible aspecto.
Aunque, poco les importaba a las presentes como me encuentro, porque estaban bastante entretenidos en los dos Augustus que caminaban uno al lado del otro, como si fueran los dioses del mundo.
Aliviada de no tener su atención, subo a la habitación que el guardaespaldas me muestra y de inmediato, me acue