No dormí nada esperando que amaneciera, lloré toda la noche mirando esas dos líneas rojas, muy rojas. Mi alma gritaba que eso no podía estar pasándome.
De camino al hospital, luego de mentir en mi trabajo para faltar ese día, voy a punto de colapsar en el coche. Me quedo en la entrada del hospital y camino nerviosa. Me registran y me indican dónde esperar. Pasado un tiempo, me toca entrar. El doctor es amable conmigo y me dice que no llore, que todo estará bien.
Me quedo a esperar el resultad