—Ya te he traído al abogado del que te hable.— Ariadne entro a la habitación en compañía de este último, —Abogado Abelardo Gómez, él es Antonio y necesita de sus servicios.
—Lo primero y principal es que me hables acerca de los hechos y así poder armar una buena defensa.— Dijo el abogado en un tono claro y profesional.
—Yo no he hecho nada malo. Solamente cometí el error de meterme en esa mansión y ya.
—Lamento decirle que la famila Longwoth es poderosa y está dispuesta a colocar una demanda po