Capítulo 66.
La fiesta de bodas seguía en pleno apogeo. El champán fluía y la música de la orquesta llenaba el salón. Había llegado el momento de partir hacia la luna de miel en París.
Su familia se acercó a la pareja en el vestíbulo del hotel para la despedida oficial frente a las cámaras.
—Adiós, Klaus. Cuídate mucho —le dijo Dante a su hermano menor, dándole un abrazo fuerte.
—Tú también, hermano. Vuelve pronto —respondió Klaus, mirándolo con tristeza.
Dante se separó y clavó su mirada oscura en su tío.