Capítulo 25.

—Es hora, Elena —dijo él con esa voz grave que siempre le causaba un escalofrío—. tenemos que ir a la clínica.

Elena sintió que el corazón le daba un vuelco. Se giró rápidamente, con las manos temblorosas.

—¿Cómo está él? ¿Soportó bien el viaje?

Dante se acercó y le tomó las manos, frotándolas para darle calor.

—Está estable. Los médicos dicen que el aire de la montaña le vendrá bien para sus pulmones. Vamos.

El trayecto hacia la clínica fue corto. El edificio era una estructura moderna de made
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP