Capítulo 148.
Dante no retrocedió ni un solo milímetro. Se quedó parado frente a Gabriel, cubriendo al herido con su cuerpo.
Sus ojos oscuros estaban clavados en su enemigo, sin mostrar ni una sola gota de miedo.
—Eres un hombre muerto, Vontobel —se burló Liam, saboreando el momento—. Tantos millones, tanto poder, y vas a terminar tirado en el piso de un matadero viejo y asqueroso.
—Inténtalo —le respondió Dante, con una voz tan fría que congelaba el aire—. Pero te aseguro que no vas a salir vivo de aquí.
Li