CAPÍTULO VEINTICUATRO
POV DE AURORA
Tenía que ser un sueño. No podía ser otra cosa…
Pero después de todo lo que había vivido durante las últimas horas, era un sueño del que no quería despertar. No porque fuera un lugar más feliz, sino porque dormir se sentía como una especie de refugio de las espinas que tenía que enfrentar en la vida real.
—Nuestra pequeña ya está aquí. Puedes irte ahora, Aurora. Puedes volver a casa —dijo Giorgio mientras mecía suavemente a nuestra bebé de un lado a otro.
Era