Por otra parte, ignorando lo que su psicópata de su exesposa planeaba, Scott habia logrado que Karen estuviera relajada y lo acompañara el interior de la casa para que tomara asiento y descansara, recordándole que no podía sobre esforzarse mucho por los gemelos.
- Puedes traerme un jugo – pidió Scott a una de las sirvientas, quien rápido fue a buscarlo a la cocina.
- Decimo – indico ella pasándole un vaso de jugo de naranja.
- Gracias – menciono tomándola – ten Karen, tómalo por favor te vez