Sin saber lo que estaba a punto de pasar o lo que le habia ocurrido a su padre y secuaces; Alejandra seguía en su mundo, concentrada con sus planes de venganza y manejando hasta su escondite especial.
Llego hasta el muelle, dejo aparcado su auto y busco ingresar a ese escondite especial, donde su familia guardaba las armas y objetos valiosos que conseguían de los tratos jugosos o se los robaban a otras familias.
- Esperemos que no hayan tomado esas cosas – hablo consigo misma ingresando la cla