Margot finalizo la llamada y dejo escapar un suspiro, mientras sentía la necesidad restregar sus ojos con sus manos, porque ella odiaba las cosas complicadas.
- Tranquila – le dijo Alessandro.
- A veces siento que no puedo con esta presión, porque me enoja ver que siempre existen los envidiosos.
- Así pasa en todos lados, no solo en la mafia, prima.
- Tú también te vez tenso – dijo ella notando la seriedad del peli morado.
- Bueno es que ando pensando mentalmente como le daré mi reposte al