La semana había pasado y ellos había regresado a la ciudad, gracias a estos días, Rachel pudo estar más tranquila cuando debía ir a su cita con la psicóloga. Tal cual había decidido no había mantenido contacto con Eliana, y hoy en su cita podía tener un mejor consejo de cómo abordar una nueva charla con su madre. Por ello en cuanto tomó asiento frente a la psicóloga, le comentó todo lo que había pasado y de todo lo que se había enterado.
Al contar todo esto de nuevo se siente un poco agobiada,