Él se levanta y la abraza para que termine de creer en todo su montaje, de a poco ella acepta el abrazo. Él la estruja en sus brazos y los recuerdos de Italia invaden su mente, de cómo la abrazada mientras ella estaba sobre él. Nunca antes había abrazado a una mujer de esa forma en la cama, pero Rachel era distinta, tenía algo que lo incitaba a que quisiera volver a probar todo de ella.
—¿Ya me puedes soltar?
Pregunta ella al ver que el abrazo se ha extendido.
Kilian no sabe qué responder, de n