Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl castaño y la pelirroja se quitaron los cascos y le dejaron la bicicleta a uno de los guardias encargados del lugar.
—Espérame aquí —le dijo Eliot a la chica cuando vio una bodega cerca—, no tardo nada.
Ella sólo asintió y se sentó al borde de una ámplia fuente que adornaba la entrada del sitio. Un letrero yacía colgado en el rocoso muro metamórfico, el letrero tenía especie de la sil







