Mariana abrió los ojos de par en par y se le paró el corazón por un instante, sin poder creer que esas palabras salieran de la boca de Walter.
¿Él no se había negado siempre a reconocer su matrimonio?
Walter observó su expresión de conmoción y no pudo evitar sentirse molesto.
¿Por qué estaba tan sorprendida si él decía ser su marido?
John, cuyo rostro estaba lleno de perplejidad, señaló a cada uno con una mano. —¿Están ustedes casados?
Mariana lo miró inmediatamente y se sintió apenada, ya que l