—Tus padres tampoco lo están pasando bien —Mariana comenzó lentamente.
No sabía si Jimena podía escucharla. —Jimena, tus padres te ocultan un secreto.
Jimena abrió los ojos. La miró con desdén, llena de hostilidad.
Mariana esbozó una sonrisa y se dio la vuelta para irse.
Jimena estaba furiosa. Dijo que sus padres tenían un secreto, pero no lo revelaba. ¿No era eso intencional? ¡Era simplemente odioso mantenerla en la incertidumbre!
Cuando Mariana llegó al pasillo, Walter ya no estaba.
Una enferm