En cuanto se soltaron esas palabras, se desató una tormenta de comentarios.
—¿Qué tonterías estás diciendo? ¡Este es el gran regalo de los López! La anciana lo adora tanto, ¿cómo va a ser falso?
—¡Exacto! Todos nunca vimos un loto nevado de verdad, ¿cómo estás tan segura de que es falso?
—¿No andan diciendo que tú y Walter se van a divorciar? ¿Será que estás enojada y viniste a propósito a arruinar la fiesta?
—¡Seguro que sí! Vino a felicitar como pretexto, pero en realidad quiere echar todo a p